Cutberto Ríos y Antonio Menéndez se negaron a recibir formalmente la convocatoria de regidores, aunque la retuvieron sin acuse de recibo

Los Mochis, Sin, 21 de agosto del 2025.- La tensión en el Congreso del Estado y en el Ayuntamiento de Ahome sigue escalando. Mientras la diputada local Tere Guerra insiste en una narrativa que confunde sanciones partidistas con responsabilidades legales, en el municipio el secretario del Ayuntamiento, Cutberto Ríos Beltrán, y el alcalde interino, Antonio Menéndez, son señalados por obstaculizar la labor de los regidores y evadir resoluciones judiciales.
En el Congreso de Sinaloa, la diputada Tere Guerra ha mantenido un discurso que mezcla procedimientos partidistas con resoluciones de carácter judicial, generando confusión y, según legisladores, amenazas veladas hacia sus propios compañeros. La legisladora sostiene la versión de que podrían existir sanciones políticas, cuando en realidad se trata de un proceso judicial independiente que, de no acatarse, podría derivar incluso en sanciones federales como la destitución e inhabilitación de funcionarios públicos.
Desde el otro frente, en el Ayuntamiento de Ahome, la situación tampoco mejora. El secretario del Ayuntamiento, Cutberto Ríos Beltrán, enfrenta críticas por desconocer el reglamento interno y negar la validez de la convocatoria hecha por la mayoría de los regidores para sesionar, pese a que la normativa sí lo permite cuando la presidencia y la secretaría se niegan.
El miércoles 20 de este mes, los regidores entregaron formalmente la convocatoria en la secretaría y en la oficina de la presidencia municipal. Sin embargo, tanto Ríos Beltrán como el alcalde interino Antonio Menéndez se negaron a firmar de recibido, aunque sí se quedaron con la documentación. La práctica de aceptar solo aquello que conviene políticamente se repite, mientras sellos oficiales desaparecen y el personal es instruido para no recibir oficios que comprometan a la administración.
La opacidad genera dudas sobre la legalidad de la permanencia de Menéndez como alcalde sustituto. Si, como aseguran, su nombramiento es válido, ¿por qué negarse a responder a las instancias judiciales y a las solicitudes de los regidores?
Mientras tanto, el alcalde interino Antonio Menéndez mantiene su estilo: ante la presión pública, opta por el silencio o bien viaja a Culiacán para recibir instrucciones directas. La crisis no solo evidencia un pleito político, sino un patrón de evasión institucional que pone en entredicho la legalidad en Ahome y la credibilidad del Congreso local.